El patrimonio cultural olvidado

Todos creemos conocer los cuentos populares noruegos. Nos imaginamos a valientes Askeladden, hermosas princesas, héroes intrépidos y castillos de oro en reinos lejanos: relatos recopilados, elaborados y pulidos con esmero para encajar en la cálida luz de los salones.

Pero detrás de los clásicos pulidos se esconde otra tradición narrativa: más oscura, más salvaje, más cruda y mucho más imprevisible.

Es hora de dar la vuelta al libro de cuentos y ver qué se esconde en el reverso.

Cuando los relatos se niegan a comportarse

En este cofre del tesoro de cuentos populares noruegos nos encontramos con relatos tal como podrían haberse contado una vez alrededor de la hoguera y en las tardías horas nocturnas de los pueblos de montaña, antes de que fueran adaptados a los ideales burgueses y a las exigencias de la literatura infantil.

Olvida los cuentos amables de la infancia. En el reverso de los cuentos rigen otras reglas:

Los trolls y la gente de las montañas son criaturas genuinamente peligrosas, brutales y sobrenaturales.
Los héroes y los mozos de servicio no sobreviven necesariamente por nobleza, sino por un valor gélido, brutalidad, astucia y ocurrencias rápidas.
El humor es negrísimo, grotesco, popular y a veces completamente absurdo.

Aquí las huldras guardan tesoros en profundas cavernas de roca. Gigantes y trolls se dejan engañar por muchachos aterrorizados pero ingeniosos. Príncipes hechizados y madrastras malvadas luchan en relatos donde las pruebas morales pueden tener desenlaces brutales.

Las buenas acciones pueden ser recompensadas y la codicia castigada. Pero el más débil solo vence a trolls y reyes si es lo bastante astuto —y lo bastante despiadado— para sobrevivir.

Una ventana invaluable al pasado

Esto es más que una lectura emocionante y entretenida. Los relatos son también valiosos vestigios culturales. Abren una ventana a una parte de la tradición narrativa noruega que en gran medida ha permanecido oculta en archivos y colecciones.

Aquí nos acercamos a una visión del mundo formada por la naturaleza salvaje, la superstición profunda y el instinto de supervivencia humano. Es un mundo donde los poderes sobrenaturales no son ante todo bellos o edificantes, sino caprichosos, aterradores y peligrosos.

Historias como Ola Orædd, La novia de hierro y Barbaverde, junto con versiones despiadadas de Las tres tías, muestran una diversidad en la tradición cuentística noruega que rara vez ha tenido cabida en las ediciones más conocidas.

Conservados en toda su crudeza

Lo que hace singular a esta colección es que se ha conservado el ritmo oral y la expresión popular. El lenguaje es accesible, pero el tono no ha sido lavado. Casi puedes oír la voz del narrador y sentir el calor de la chimenea, en medio de la más profunda oscuridad.

Estos son relatos que se niegan a comportarse. Los cuentos nunca fueron solo dulces historias para dormir con las que calmar a los niños. Eran también herramientas para mirar la oscuridad a los ojos, reírse de lo absurdo y aguantar las largas y frías noches de invierno nórdicas.

Para todos los que aman el folclore noruego, la historia cultural y los relatos que sorprenden:

Bienvenido al reverso de los cuentos populares.